Oftalmopediatría
Los problemas oculares pueden iniciar a una edad temprana y en su mayor parte pasan desapercibidos debido a que los niños al no tener punto de comparación perciben como normal la manera en que ellos ven.
En la mayor parte de los casos el niño no se queja aunque su visión sea muy borrosa o afecte a un solo ojo. Si no se tratan desde la infancia, algunos problemas oculares pueden empeorar y dejar secuelas graves en la visión que no pueden remediarse posteriormente con lentes o cirugía.
Por lo tanto, es importante que los niños tengan un cuidado oftalmológico adecuado con valoraciones profesionales periódicas. Aunque los niños recién nacidos pueden ver, la visión mejora en el primer mes de vida, a medida que se incrementa la utilización de los ojos. En las etapas tempranas de la niñez la visión continúa desarrollándose. Sin embargo, si los ojos no son utilizados a su capacidad, la habilidad visual disminuye.
Después de los nueve años de edad, el desarrollo del sistema visual se completa y ya no puede ser cambiado.